viernes, 6 de noviembre de 2009

Entrevista a Josef Karolys




¿Cómo empezaste a escribir? ¿Quién te leía al principio?
Empecé a escribir mientras estaba en el colegio. Estaba en una clase de biología sobre el medio ambiente, y al escuchar acerca de la destrucción de la que somos responsables y de la que somos todavía capaces, entré en un profundo ensimismamiento. Tomé un bolígrafo, abrí una agenda de bolsillo y escribí un cuento para desahogar esa intensa sensación que me quitaba la paz.
Seguí escribiendo, más que nada para "exorcizar" sentimientos que hervían como lava en mis profundidades. Al principio, ni se me ocurría mostrarle a la gente lo que escribía; hasta que pensé en corregir varios cuentos que ya tenía escritos, por el sólo placer de verlos bien escritos. Se los mostraba a mi profesor de literatura, y él me ayudaba a corregir muchas cosas (algunos le gustaron, otros me los destruyó con un gesto en su rostro). Algunos amigos se mostraron curiosos acerca de ellos, y se los dejaba leer con gusto. Y así empecé.

¿Qué género es tu favorito? ¿Algún link donde podamos ver o leer algo sobre tu obra reciente?Es difícil hablar de un género favorito. No sólo en la literatura, sino en todas las expresiones artísticas. Sin embargo, hay autores que me producen una fascinación enfermiza: Dostoievski, Poe, Hesse, Shakespeare, Blake, Milton...
Tengo un blog donde publico textos míos (así como de autores que me gustan y de amigos): http://embajadadenadie.blogspot.com

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Qué ocurre antes de sentarte a escribir?Primero me llega una idea. Me detengo en lo que esté haciendo (o si no puedo, hasta que lo termine), y la escribo en una libretica que siempre llevo. La voy alimentando con el tiempo, mientras me llegan ideas -las cuales, por lo general llegan en momentos inesperados e inoportunos-. Por ejemplo, si estoy en un bar con amigos, y en medio de la charla cuentan una anécdota que me llama la atención, me paro al baño y la escribo de inmediato. La gente se da cuenta de que se la robé, cuando ya está publicada.
Antes de escribir, preparo una tasa doble de café, negra como el petróleo, pongo música y ametrallo el teclado a mil por hora.

¿Qué tipo de lectura es la que te activa las ganas de escribir?En general, aquella que se me entierra en las tripas como una espada samurái. La que me desequilibra la cabeza. La que me trastoca los valores. La que me haga abrazar el libro y besarlo como un pergamino sagrado.

¿Cuáles son, según tú, los ingredientes básicos de una historia?
En primer lugar, un lenguaje impecable que le sirva de camino; limpio, ameno, rico, digerible, contundente. En segundo lugar, que despierte todos los sentidos (los que haya), que juegue con ellos, que los mezcle en una compleja sinestesia. En cuarto lugar, que haya peso... que no tenga por objeto único el entretenimiento. Me gusta mucho que me hagan reír; pero más me gusta que la risa sea producto del despertar de una pregunta. Que las corrientes del río que van por debajo sean más fuertes que la espuma de la superficie. En quinto lugar, que tenga ritmo, ligereza, gracia. En sexto lugar, que deje algo en mí: como el filo del sable samurái, que corta por donde pasa. Y en séptimo lugar, que pueda leerla varias veces, y encuentre siempre cosas diferentes.

En qué zapatos te encuentras más a gusto: ¿primera persona o tercera persona?
Depende de lo que quiera transmitir con el texto. Me encantan ambos (incluso la segunda persona, que es tan difícil) y creo que con cada una se pueden explorar muchas cosas; a pesar de sus respectivas debilidades. Si es un texto donde la psicología del personaje es fundamental, la primera persona. Si quiero hacer énfasis en las acciones, prefiero la tercera.

¿Qué escritores conocidos son los que más admiras?Los que mencioné ahora (pero menciono a algunos más): Dostoievski, Hesse, Shakespeare, Kafka, Poe, Blake, Milton, García Márquez, Andrés Caicedo, Rafael Chaparro, Fernando González, Søren Kierkegaard, Goethe, Homero, Eurípides, Lawrence Durrell... Y un etcétera más.

¿Qué hace que un personaje resulte creíble? ¿Cómo creas los tuyos?Pienso que un personaje debe tener elementos prestados de la realidad, de alguno real que conozca personal o indirectamente... y perfeccionarse con elementos imaginarios. Un personaje es creíble en tanto es un mundo. Si tiene la profundidad de cualquiera de nosotros: en lo psicológico y en lo más superficial. Un personaje auténtico sueña, sufre, ríe, se enamora, se lava las manos, se corta las uñas de los pies; odia, recuerda, tiene planes a futuro, tiene una lista de cosas que hacer si se gana la lotería, tiene películas favoritas, etc.
Un personaje no es un solo elemento. Puede ser un concepto, puede ser un retrato, puede ser un recuerdo, puede ser producto de un sentimiento, puede ser un alter ego, puede ser la encarnación del asco. Eso, además de todo lo que a todos nos hace humanos.
Cuando creo a un personaje, comienzo por el nombre. Busco su significado y empiezo a construirlo. Hago un cuadro de aspectos arquetípicos: sexo, religión, tendencia política, tendencia sexual, gustos, vicios, apariencia física, recuerdos, alergias, signo zodiacal, etc. Hasta poder ser capaz de dibujarlo en un papel.

¿Eres igualmente hábil contando historias oralmente?Sí, y eso también tiene su encanto. Manejo un lenguaje más coloquial, uso tonos, gestos, movimientos... intento sacar ese cavernícola que todos tenemos, que cuenta historias ante su tribu en torno a la fogata.

¿En lo más profundo de tu motivación, para quién escribes?A veces para mí (escribo historias que me gustaría leer), a veces para una mujer (es un buen incentivo), a veces para alguien que se encuentre un manojo de hojas amarillas años después de mi muerte, a veces para consolar a la gente que tiene una tristeza igual a la mía... a veces para el pedacito de población mundial que me alcanzará a leer.

¿Se escribe como terapia personal? ¿Son los conflictos internos una fuerza creadora?Sirve como terapia, claro... pero sólo por instantes. Por lo general, los desahogos no quedan sino como recordatorios, como fotografías y radiografías del sufrimiento propio que pueden servir para el futuro. Como exámenes médicos del alma. Pero si fuera tan efectiva, los poetas malditos, los trágicos griegos y el pobrecito de Kafka habrían sido personas muy felices.
Los conflictos son fuerzas creadoras. Absolutamente. Todo nace del choque. Como decía Blake: "Sin contrarios, no hay progresión". Es una ley universal.

¿Te sirve el feed-back de los lectores?
Me sirve la afectación en los lectores.

¿Te presentas a concursos? ¿Has recibido premios?Sí, me he presentado y cada día me desencanto más de ellos. A veces, sólo participo en el de mi universidad, porque parte del premio es un descuento en la matrícula (y así ayudar a mi madre, que me sostiene). Los premios son incentivos, sí. La fama también (aunque es más perjudicial que útil). Pero no son lo que me llama a participar. Creo que más importante es probarse a sí mismo... aunque he estado replanteando esta idea, porque ¿cómo competir con un texto literario? ¿Qué es lo que realmente se premia? ¿Qué criterio objetivo hay ahí? ¿Qué gana uno en últimas? Para ganar, hay que gustarle al jurado, y ya. Y puede que al jurado le guste más la basura de Paulo Coelho que la perfección de Borges; que prefiera las historias lindas al realismo sucio.
A veces me dan ganas de enviar cuentos cortos y ojalá ofensivos a los concursos... pues he participado muchas veces, y sólo me he ganado un segundo lugar.
Prefiero escribir para otros propósitos. No caer presa de esa tendencia "concursivista" de tantos escritores de ahora.


¿Compartes los borradores de tus escritos con alguien de confianza para tener su opinión?
Sí, pero cuando ya está -por lo menos- el esqueleto del texto. No es un mal agüero.

¿Crees que ya has encontrado "tu voz" o eso es algo que se está eternamente buscando?Creo que hay algo de mi carácter en los textos que he escrito desde hace cuatro años. De mi carácter, de mi esencia, que no cambia. Mi personalidad se transforma a menudo (y con una frecuencia increíble y caótica), lo que me permite darle sabores distintos a cada escrito. Pero es variable, es transitoria. La búsqueda de ese "Yo" que está detrás de mi carácter es eterna... y por supuesto que ante cada papel en blanco la tengo que emprender.

¿Qué disciplina te impones, en cuanto a horarios, metas, etc.?
Depende del proyecto. Me gusta trabajar con un poco de presión (no mucha, pero sí la suficiente). Cuando esto sucede, puedo estar escribiendo por horas seguidas, cada día.
Me gusta escribir por las mañanas, cuando estoy despejado... o por la noche (tarde), cuando llega esa inspiración de las musas, a través del aire frío que cruza la ventana.
Me resulta muy difícil escribir un capítulo por día. Simplemente sé que agoté una meta, cuando me acuesto a dormir satisfecho con lo que escribí.

¿De qué te rodeas en tu estudio de trabajo para favorecer tu concentración?
Café, a veces licor (el tequila, el vino, el whiskey y el ron... de a sorbitos, son geniales); el diccionario de la Real Academia, buena música, mis libros de cabecera y la compañía de un animal (doméstico, claro... no una serpiente cascabel...).

¿Escribes en pantalla, imprimes con frecuencia, corriges en papel...? ¿Cómo es tu proceso?Antes tenía una Palm y me gustaba mucho escribir ahí. Es un ordenador de bolsillo que puedo abrir en cualquier lugar, y me evita el trabajo de transcribir. Ahora que está más dañada que el agua de un florero, escribo mis ideas en libretas, y mis cuentos en archivos de Word que constantemente actualizo y guardo en la red. No me gusta escribir en papel: se moja, se quema, se pierde, se lo come un perro... El internet es mejor.

¿Qué sitios frecuentas online para compartir experiencias o información?
Blogs de amigos míos... pero para ese efecto, prefiero las conversaciones en vivo y en directo.

¿Cómo ha sido tu experiencia con editoriales?Ha sido poca, y tensa. Darle más crédito a la calidad que a la cantidad tiene su precio: esperar con mucha paciencia una cosecha de la cual poder vivir.

¿En qué proyecto estás trabajando ahora?Estoy haciendo dos adaptaciones a teatro: una de un capítulo de Los hermanos Karamazov y otra de Memorias del subsuelo. Tengo una novela empezada, que alimento poco a poco... y un cuento que tengo que tener listo en febrero para una recopilación de un taller literario.

¿Qué me recomiendas hacer con todos esos textos que llevo escribiendo hace años pero que nunca he mostrado a nadie?
Tendría que leerlos primero. Si por mi fuera, y si no contaminara el medio ambiente, reuniría montañas y montañas de libros que lanzaría al fondo de un volcán.

¿Cómo fueron tus inicios en la interpretación?Siempre me ha gustado la dramaturgia, y pensé que la mejor forma de escribir una obra de teatro era conociéndolo desde adentro. Supe de un grupo escénico en mi universidad (Eafit, Colombia) y me inscribí sin pensarlo dos veces (ignorando lo que cambiaría de mi vida).
Mi primera obra fue una tragedia griega: Hécuba, de Eurípides. Estrené en el día del teatro. Sentía muchos nervios, se abrió el telón... y desde entonces no se ha vuelto a cerrar.

¿En qué momento llegaste a la convicción de que podrías profesionalizarte en interpretación?Desde que supe no hay razón válida para volverse un adulto, que no juega a ser alguien más.

¿Una dirección de internet donde podamos ver algo de ti?
http://www.youtube.com/watch?v=qKwHQL2bCco
http://www.youtube.com/watch?v=xRA9lcBgJnw

Los trabajos más importantes o definitorios en tu carreraCrónica de una muerte anunciada, El Rey Lear, The New Gangsters B. F. A. (versión libre de Macbeth), Hécuba. Dirección: Farley Velasquez (Colombia).

Algunas interpretaciones famosas que te han servido de referente en tu evolución
Marlon Brando, como Vito Corleone. Ian Mckellen, como Gandalf. Al Pacino, como John Milton. Anthony Hopkins, como Hannibal Lecter. Nicole Kidman, como Grace (Dogville). Malcom McDowell, como Alex DeLarge. Liv Ullmann, como Elisabeth ("Persona"). Brad Pitt, como Tyler Durden. David Carradine, como Kwai Chang Caine. Samuel Jackson, como Jules Winnfield. Jack Nicholson, como Jack Torrance.

Tres actores y tres actrices que te gustan
Marlon Brando, Al Pacino, Anthony Hopkins. Nicole Kidman, Liv Ullmann, Natalie Portman.

¿Qué clase de preparación psicológica, física y emocional haces antes de una actuación?
Caliento el cuerpo, estiro los músculos y caliento la voz. Me retiro en silencio, pienso en mi personaje, imagino cómo ve la vida. Repito los textos en voz alta. Le deseo "mucha mierda" al resto del elenco. Le pido permiso al escenario para actuar. Le pido a Dios para que me proteja. Me doy un par de palmadas en las mejillas... y entro a actuar.

¿Cuál es tu criterio para seleccionar proyectos?
Primero, que me guste el guión. Segundo, que me guste el director. Tercero, que la obra pueda aportarle algo a mi vida: espiritual, mental y técnicamente. Cuarto, que tenga el tiempo para dedicarme de lleno.

¿Qué tipo de comunicación sueles establecer con los directores?
La que -creo- debería tener todo actor: escucho sus órdenes, las obedezco y si tengo algo para proponer, lo hago. Si me corrigen, no intento justificarme. Si no entiendo algo, prefiero acercarme a solas y preguntarle.

¿Cuál es el arquetipo de personaje en el que tienden a encasillarte?
De todo. Me gusta explorar nuevos papeles.

¿Hay algún papel que haya tenido una dificultad especial para ti?
La verdad, todos a su manera. Pero el que más me ha costado trabajo ha sido Santiago Nasar (Crónica de una muerte anunciada). Peladuras en los brazos, un esguince de rodilla y meses de ensayo fueron cruciales en su construcción.

¿Te ves en este mismo oficio de aquí a veinte años?
Es muy probable.

¿Qué haces para matar el tiempo de espera en los castings?
Caliento la voz, repaso mis líneas, observo, escucho.

¿Sigues formándote en clases, seminarios o cursos, y lo combinas con tu actividad laboral?Afortunadamente, al pertenecer a un grupo de teatro universitario, paso mucho tiempo en el escenario y tengo la fortuna de aprender mucho. La universidad invierte en nuestra formación, y cada tanto tenemos cursos de lenguaje corporal, manejo de la voz, dirección... Ensayamos todos los sábados, de 10 am a 4 pm... y no interfiere en horarios de trabajo (hasta ahora).



Describe lo mejor y lo peor, según tu experiencia, de cada medio: cine, teatro, televisión.Del cine, me gusta el hecho de poder repetir muchas veces una escena hasta que quede perfecta (así sea tedioso y la palabra "¡Corte!" suene horrible a veces). Me gusta poder hacer uso de tantos elementos para construir la magia: cámaras, luces, actores, la precisión, las locaciones... el clima. No me gusta su artificialidad, ni su impersonalidad entre el actor y el espectador.
Del teatro, me gusta la seducción de cada día, el esfuerzo de encontrar el personaje en cada función, la cercanía con el espectador, los rituales, las impresiones de todos los sentidos. Lo efímero de cada función: es como escribir sobre el agua. No me gusta depender de los actores para hacer una función. No me gusta que sea tan mal pago económicamente. No me gusta la mala educación de tantos espectadores (teléfonos celulares, más que nada).
De la televisión, me gusta que se necesiten tantas ideas, rápido. Me gusta el esfuerzo de improvisar ante los imprevistos. Me gusta que se puedan desarrollar tantas buenas ideas. No me gusta su artificialidad, la dependencia económica del rating, el tipo de gente que trabaja en el medio.

¿Hay algún papel fetiche que no hayas interpretado aún y tengas entre ceja y ceja hacer algún día?
Claro: el Bufón del Rey Lear, Hamlet y Mefistófeles.

¿Hay alguna escena o personaje que no interpretarías nunca por cuestiones morales, principios o sencillamente tabúes personales?No tendría sexo explícito, no maltrataría animales, no comería carne, no besaría hombres, no haría más que semidesnudos.

¿Podrías decir que tus herramientas de actor pertenecen a una escuela o método concreto?No. Creo que es la suma de muchas influencias. Por supuesto, está Stanislavsky, Grotovsky, Barba... pero también la observación, el aprendizaje frente al espejo, el trabajo en equipo de corrección. Ver películas, obras de teatro, coreografías, musicales; ver a los políticos, a los vendedores, a los abogados, a la gente, a los animales.
En esta época de la historia es muy difícil seguir un método.

¿Qué director te gustaría que leyese esta entrevista? ¿Qué clase de papel te gustaría que te ofreciese?
Me encantaría actuar en una película de Kusturica, de Lars Von Trier. Me habría encantado que Kubrick la leyera, Chaplin, Bergman. Así terminara loco.
Me gustan los papeles que me desafían, que no se dejan conquistar fácil. Depende de la obra, claro... pero los personajes que siempre he querido representar son: el Bufón del Rey Lear y Hamlet.

¿Has pensado alguna vez en dejar la profesión? Si es que sí, ¿cuándo? ¿Por qué motivo?Hasta ahora, no.

Una razón por la que hacer este trabajo
Conocerme a mí mismo.

¿Qué sientes cuando te reconoce la gente por la calle?
Depende. Si es gente del común... muchas veces me dan ganas de esconderme (a no ser que me convenga para algo). Si es una chica bonita, me hago el modesto, y me encanta cuando se me acerca y me felicita... Es bueno que le suban a uno el maldito ego jajajaja...

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere empezar en interpretación?


Si va a trabajar en televisión, que ante todo no pierda la humildad. Si va a trabajar en cine, que le dé prioridad a la calidad que a la cantidad. Si es en teatro... que lo piense dos veces: el teatro es muy duro y no admite mediocres sin pasión.

http://www.whohub.com/

1 comentario:

  1. Me parece muy pertinente esa preocupacion por el medio ambiente, el nuevo socialismo debe trazar el cambio de paradigmas de desarrollo y utilización de la materia y su reutilización, el desarrollo sostenible, o por lo menos su ideal en la gestión del estado, tanto en Latinoamerica como en el mundo... tres puntos claves de la defensa del medio ambiente introyectada por cada sujeto, son:
    -Reforestación.
    -Manejo d los propios desechos
    -Cuidado d los animales
    -Acción participación referente a la combustión, la quema de basuras y de cualkier materia.

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